miércoles, 30 de diciembre de 2009

LA MEJOR CERVEZA DEL MUNDO NI DE COÑA

Se avecinan días duros. Lo sé. Lo supe ayer nada más salir del pasmo y comprender qué había ocurrido. Si lo dice la tele o un libro es palabradediostealabamoseñor.

Atónita. Acababa de oírlo tal cual: “Cerveza Cruzcampo Gran Reserva, la mejor cerveza del mundo.”

Ya. Y yo Nobel de Economía por ir a las rebajas del Corte Inglés.

Si Cerveza Cruzcampo Gran Reserva fuera la mejor cerveza del mundo, la vida habría perdido parte de su sentido.

Por la moderada administración de los “mensajes publicitarios” ("malages publicitarios" en el caso Cruzcampo), sólo era necesario esperar unos pocos minutos. Todo se aclararía con un segundo visionado del minianuncio.

Y, efectivamente.

Apenas 5 segundos. El logotipo de Beer of the World bien grande y visible. El resto, tan minúsculo y fugaz que sólo pude distinguir las tres palabras en mayúscula: STRONG LAGER BEER.

Cambia mucho la historia. Cerveza Cruzcampo Gran Reserva ha sido seleccionada como la mejor representación de este año de un estilo de cerveza muy concreto; y sólo por el jurado del certamen convocado por la revista Beers of the Word que, aunque muy prestigiosa, es sólo una de tantas publicaciones que convoca uno de tantos certámenes mundiales.

Aquí están los resultados del WBA09.

Se avecinan días duros. Lo sé. En los próximos días voy a tener que explicar lo mismo tantas como veces nos pidan "la mejor cerveza del mundo", aunque sé de antemano que yo estaré equivocada, porque es proverbial la infalibilidad de la letra impresa y la publicidad televisiva.

Espero que el organismo encargado de detectar y denunciar la publicidad engañosa y fraudulenta tome medidas sin demora.

Felicidades a Cruzcampo por el galardón. Y una colleja por haber intentado tomarnos a todos el pelo.

Por cierto, al certamen se presentaron como Heineken Cruzcampo, aspecto que no airean demasiado por estos mercados de aquí, ya que la empresa fue absorbida por la gigante holandesa y de andaluza tiene lo que yo de Balón de Oro 2010.

Felicidades de verdad a Cervezas Alhambra, cuya Alhambra Reserva 1925 (la verde) ha sido elegida World’s Best Standard Premium Lager con muchísima más elegancia.

domingo, 27 de diciembre de 2009

FAAQs Frequently Asked Absurdas Questions VII (En castellano: Preguntas Chorras)

-Oye, perdona, esta cerveza caducó ayer... no me hará daño, ¿verdad? ¿Cómo? ¡¿Que caducó ayer?! ¡Nooooooooooooooo! ¡Y ya la he abiertoooo! ¡Hooooooooorroooooooooor! ¡Vamos a morir toooooodooooos!

FAAQs Frequently Asked Absurdas Questions VI (En castellano: Preguntas Chorras)

Con una Triple Karmeliet de 75cl. en la mano: -Pero... pero... pero... ¿a quién se le ocurre poner cerveza en botellas de champán? Ya ve, señora, ya ve. ¿Dónde iremos a parar? Una obra del demonio. Aberrante, sencillamente.

martes, 15 de diciembre de 2009

EMPIRISMO

Me gusta conocer opiniones contrarias a la mía, o simplemente diferentes. Me enriquece. Me gusta escuchar a quien está bien informado y puede argumentar sus juicios. Aprendo. Eso sí, las estupideces me ponen muy nerviosa. ¿Recuerdas que te conté que en un foro se discutía quién hacía las mejores bravas de Barcelona, y que la cosa estaba entre el Bar Tomás (saludos y mis respetos) y 2D2Dspuma... y patatín y patatán brava? Pasé un rato entretenida, aunque al poco el divertimento dio paso al asombro, que cedió ante la indignación, que, por último, desembocó en alivio. Te cuento: En el foro, uno de los contertulios destacaba por su vehemencia en la defensa de las bravas del Bar Tomás. Este hecho no me sorprendió. Es lógico, no va a ser casualidad tanta reputación... Encajé el 1-0 con deportividad. Además, el tertuliano se refería a nosotras con los cariñosos apelativos "las bolleras" y "las lesvis"*, y tantísima familiaridad en el trato, un conocimiento tan profundo de mi/nuestra vida privada y tanta firmeza en su posicionamiento ante la cuestión de los laureles, parecen indicar, si no asiduidad, al menos sí una opinión bien apuntalada. Incontestable, entonces. Pero resulta que no. Resulta que el sabidillo de las opiniones fundadas no ha estado jamás en 2D2Dspuma y que no ha probado nuestras patatas bravas, y que su único conocimiento sobre el establecimiento le habrá llegado en un direte y se refiere a una faceta de mi/nuestra vida privada que sólo nos concierne a nosotras. Así me gusta, con fundamento. El empirismo sobre el cual ha fundado sus argumentos, al parecer, habrá forjado también su juicio sobre nosotras y sobre toooooooooodas las bolleras del mundo: No sabemos hacer patatas bravas. Es así. Nos lo impide nuestra propia naturaleza. Es un hecho incuestionable: algunas preferencias sentimentales (decir sexuales sería reducirlo en exceso) entran en conflicto directo con la solvencia culinaria. Y este hecho será, digo yo, extensivo a tooooooodos los maricones del mundo, que no nos habrá salido, además de sabihondo, segregacionista y misógino. ¿O será sólo ignorante? Desde luego alivia saber que gentucilla como esta nunca probará nuestras bravas. Imagínate que se aficionan y los tenemos que aguantar todas las tardes. Es un consuelo. En fin... Cuánto facilitaría la cosa que los capullos llevaran escrito en la frente con tinta indeleble SOY UN CAPULLO. *Sí, escrito así, que las dos grafías están tan próximas en el teclado que algunos cerebros, por su constitución, no son capaces de distinguirlas.

jueves, 10 de diciembre de 2009

GUAISSSSSS

La cerveza artesana se ha puesto de moda. Ahora, todo el rollito del homebrewing mola, porque hacer cerveza es guais y te hace guais, y como Midas, vuelves guais todo aquello que tocas con tus manos guais. Mefumotresporritoshagocervezacomolosantiguosenarmoníaconlanaturalezaysoytopeindependienteysivotaraseríaalaizquierdaradikalyestegobiernoesunamierdaysinopiensascomoyoesporqueeresunfachaouncapitalistaolasdoscosasporqueyoenrealidadsoyunartistaincompredidoquenohabíaencontradomiámbitodecreaciónhastaquemeregalaronestekit. Que noooooooo… que es coñaaaaaaa… que los homebrewing no son algunos así. Estas navidades se van a regalar muchos equipos básicos de elaboración de cerveza y sus correspondientes kits de insumos, lo cual anuncia una primavera especialmente dura para los familiares y allegados de los nuevos homebrewings: intoxicaciones varias y variadas, reacciones alérgicas, retortijones, resacas… envenenamientos con coartada… al tanto quien tenga asuntos pendientes. Y si el homebrewing novel encima es curioso e inquieto, las consecuencias pueden ser catastróficas. Aunque hagamos un poco de mofa, nos encanta y deseamos que no sea un fenómeno pasajero. Nosotras nos embuchacamos algo de pasta, que nunca va mal.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

USC Unfrequently Stupid Conduct III (En castellano: Gilipolleces varias)

Este sábado ocurrió algo extraordinario. Después de esto, yo ya puedo creer en casi cualquier cosa. Te cuento. La noche del sábado vinieron a visitarnos mi hermano y su pareja. No, lo extraordinario no es eso, porque se van pasando con cierta frecuencia (yo creo que por las hamburguesas). Tampoco es extraordinario tener un hermano; mucha gente tiene un hermano, o una hermana, o uno de cada, e incluso más de uno, y más de dos, y más de tres… tener más de cuatro hermanos, es decir, al menos cinco, en los tiempos que corren ya no es muy habitual, pero no creo que deba decirse que es extraordinario. En cualquier caso, no es esto de lo que estábamos hablando, puesto que yo no tengo cinco hermanos, ni cuatro, ni tres ni dos. Sólo tengo uno y me basta (y a veces me sobra). Y que él tenga pareja quizá sí puede parecer extraordinario a simple vista, pero no lo es tanto: no es mal tipo, de eso te das cuenta cuando lo conoces un poco. Voy a aprovechar para saludarle: Saludos, hermano. El caso es que vinieron a vernos y a padecernos, sabedores de que el blog no nos es suficiente y siempre tenemos un rosario de anécdotas para explicar. Qué menos que escucharnos un rato, después de zamparse una hamburguesa técnicamente insuperable. El caso es que mientras comentábamos una de las últimas entradas del blog, esa que narra cómo un espécimen se entretuvo en horadar las laderas de la vela de colores de la cervecería, advierto que la barra, en sus proximidades a la ya célebre vela y a un cliente, está cubierta de cachitos y miguitas de cera. Tras una observación más detenida, me doy cuenta de que nos encontramos ante otro perpetrador. Encima, ante mi enojo, me dice que nada indica que no deba tocarse, que no hay ningún cartel advirtiéndolo, y va y se ríe. Mevoyacagarenalgogordoysagrao. ¿No es extraordinario que exista alguien así? ¿Y que existan dos alguien así? ¿Y que vayan a coincidir casi en el mismo punto de este plano espaciotemporal? ¿Y que a los dos les dé por romperme la vela? Al final tendremos que poner un cartel genérico que rece: Se ruega a los clientes que eviten comportamientos estúpidos en general.

lunes, 7 de diciembre de 2009

SOMOS MAYORCITOS

Pero si tú ya lo sabes. ¿Para qué todo esto? Sabes que si te pillo te echo, y sabes que te voy a pillar. ¿Es que quieres que te eche? Porque si es eso, si lo que quieres es que te eche, te echo directamente y nos ahorramos el mal rollo. No puedes fumar porros aquí. Y lo sabes. No, en aquí tampoco. La terraza es parte del establecimiento y es mi responsabilidad. No, no, si a mí no me parece mal que fumes porros. Por mí, puedes fumar porros, esnifar pegamento, atracarte de escarola o inyectarte cebolla frita, lo que más te plazca, que a mí me parece fenomenal. Y, mira, si nos ponemos a hablar, te diré que yo opino que cada cual debería poder decidir lo que se mete en el cuerpo. Y también opino que esa libertad debería conllevar la obligación de asumir las consecuencias si eso que uno se mete le jode las neuronas. Pero, a lo que íbamos… El caso es que está prohibido fumar porros en lugares públicos y esto es un lugar público. Si tú fumas porros aquí, tenemos problemas los dos; y que tú tengas problemas por fumar porros a mí me la trae al fresco; pero que yo tenga problemas porque tú fumes porros… ¡vamos, que ni hablar! Yo no quiero tener problemas. Y menos ese tipo de problemas. Ni de coña. Yo no voy a tener problemas de ese tipo porque tú no vas a fumar porros en mi establecimiento. Y no pienso estar jugando al gato y al ratón toda la noche, que ya somos los dos mayorcitos, y yo, además, estoy trabajando. Es decir, no vas a volver a encenderte el porrito nada más entre yo por la puerta para apagarlo nada más me veas asomar. Si quieres fumarte el porrito, te vas directamente y nos ahorramos el mal rollo.