lunes 10 de octubre de 2011

PERO SI TÚ NO TE ENTERAS, ¿QUÉ MÁS DA?

Me contaron el otro día que es práctica habitual en algunos establecimientos cerveceros (los citaron pero no creo necesarios los nombres ahora) pinchar cualquier cerveza en cualquier grifo o la misma en todos. Es decir, por el grifo de, por decir uno al azar, la Paulaner Original Münchner Hell o de la Krombacher Pils o de la Lowenbrau sale, por ejemplo, Amsteel, que está de oferta, o San Miguel, que es más barata, o esa alemana del Makro tan reventada de precio (y que está estupenda, hay que decirlo). Obviamente eso lo hacen sólo con cervezas de similares características y siempre en busca del propio beneficio, que no van a pinchar un barril de Mikkeller Black en un grifo de Estrella Galicia.
Aunque la cerveza siempre es cerveza y siempre está rica; aunque yo no tenga el morro muy fino, que no lo tengo; aunque tras 4 cervezas me sepa igual una que otra, si lo que yo te pido (y te pago) es una Warsteiner, tú debes ponerme una Warstenier.
Que yo soy un dechado de defectos, deficiencias e inconveniencias, por obvio, es innecesario hablarlo (nuevamente).

8 comentarios:

  1. Normalmente pregunto en los bares qué cerveza tienen pero un día no fue así. Vi que el tirador era supuestamente de Mahou y pedí una caña... Nada más traérmela a la mesa, recuerdo olerla y detectar rápidamente el sabor agrio de la Cruzcampo... efectivamente me lo reconoció la camarera y no me la cobró....

    Peor fue hace 20 años en cierto bar que ya no existe del Arc del Triomf y que pretendía ser un museo de la cerveza. Una camarera nos comentó que allí iban muchos 'enterados' y que ella para putearlos les servía una cerveza diferente a la que pedían (hablamos de lager obviamente)... 'nadie se entera', apostilló... Nunca más volvimos!

    ResponderSuprimir
  2. Ahora lo de darte una por otra se hace de forma habitual en muchos sitios. En locales céntricos, maderosos y muy de moda de Zaragoza tienen grifo de Newcastle y sale una tostada con regusto metálico que no está mal, pero no es lo que has pedido (encima te lo niegan ardorosamente); así como pedir una de trigo de barril, arriesgado ejercicio para bizarras gargantas acostumbradas al vinagre (esto ha sido en otro maderoso con nombre de raposo, en otra zona muy chic...). Lo mejor es no arriesgarse y ceñirte a lo conocido (una Ambar) que luego ya gozaremos/experimentaremos tranquilamente en sitios más honestos. Es que estos Pilares me estoy enfadando un poco con el tema, ó será que la noche me confunde...

    ResponderSuprimir
  3. Pues la semana pasada estuve en Palma visitando a unos amigos. Fuimos a un pub y pedimos 3 Erdinger y, sin preguntar ni nada, la tía nos sacó 3 Paulaner y se puso a servirlas en los vasos. Le dijimos que le habíamos pedido Erdinger, y nos contestó que eran iguales, esas dos y la Franziskaner. Yo entonces desenvainé mi katana y, con la velocidad del rayo, le corté ambas manos unos tres centímetros por encima de la muñeca. Ello provocó que las botellas cayeran al suelo, mientras los vasos acababan de rellenarse con su sangre. Una rote-weiss bier interesante, dulzona y cítrica a la vez. La lástima es que no pudimos acabárnoslas, porque el Newcastle marcó un gol, y los ingleses que estaban viendo el partido se levantaron eufóricos, cantando himnos futboleros. Uno de ellos empujó a uno de mis amigos, haciendo que derramara parte de su cerveza. Yo iba a sacar a pasear a mi pequeña otra vez, pero él puso su mano sobre la mía, cuando ya la tenía sobre la empuñadura. Al volverme para mirarle, vi como sus ojos se inyectaban en sangre y, antes de que pudiéramos reaccionar, vomitó el pa amb oli que nos habíamos comido en el Excorchador, acompañado de la cerveza de trigo, que resultó ser una König Ludwig, la cerveza que beben los mendigos en München. Bueno, no sé si pasó tal cual, pero yo lo recuerdo así.
    Un abrazo,
    Jose

    ResponderSuprimir
  4. JA! Yo he oído de hosteleros acá que hacían todo lo contrario, engañaban a sus štamgasty dicéndoles que les estaban sirviendo una, por ejemplo, Gambrinus, cuando en realidad les estaban poniendo algo MUCHO mejor. Cuando los tipos se cansaban de decir lo buena que estaba la gambáč ultimamente, les reconocían que lo que habían estado tomando era otra cosa....

    ResponderSuprimir
  5. Aquí en Argentina tuve la oportunidad de ver y probar algo similar:

    En un bar ofrecían dos jarras tiradas a $38 (pesos argentinos, unos 9,5 dólares hace unos meses) de dos cervezas bien distintas (para el que tiene paladar): una jarra Heineken y una jarra Antares Kölsch (una artesanal bien buena).

    Aclaro que el litro de Heineken en botella está allí unos 7.5/8 dolares y el litro de Antares 12.5 dolares (que lo vale).

    Y como el precio era igual (me sonaba raro eso) pedimos jarra Antares, y puesto que al probar la jarra no sabía a una Antares Kölsch pero tampoco a la aburrida eurolager, puesto que habían mezclado las dos cervezas por el mismo precio obteniendo algo de un horrible gusto.

    Asi que aquí, en Latinoamérica tb sucede eso

    saludos

    ResponderSuprimir
  6. Pues yo una vez pedí una Glops mientras imaginaba mariposas en un campo de trigo, y me sirvieron una Yáñez, ¿qué cosas, verdad? Dicen que si te tomas una Kozel a oscuras en el baño, y enciendes una cerilla, verás en el espejo al barbudo de U Cerneho Vola. Anhelo Praha. Voy pedouch. Maldita sea..., no les bastaba con INDIANA JONES IV. ¿Por qué Spielberg se pasó 15 años creando los sueños de una generación para luego pegarse otros 15 destruyéndolos? Al batería de Tool le gusta Sierra Nevada Pale Ale, y a mi amigo el nano la Anchor Steam. Yo cada vez que pido una Steam en el Bierwinkel me traen una Porter, y no digo ni mú, porque cuando la veo, me apetece igual. Bebo Stouts en agosto y Weizen en Enero; en Marzo me voy a Edimburgo a quemar Brewdog. Si los gallegos tienen tanta moriña, ¿por qué coño no vuelve ninguno?
    Un abrazo,
    Jose

    ResponderSuprimir
  7. La verdad es que viene siendo una práctica habitual en muchos locales. A veces el cambio no sale tan mal. Por ejemplo en alguna ocasión, me han servido una pinta Murphy's en lugar de una Guinness, pero en otras no hay color. Ves en el grifo el logo de Krombacher o de Warsteiner, y te terminan colocando una Mahou en el mejor de los casos, cuando no una Cruzcampo. Cien por cien de acuerdo, si pagas una cosa te tienen que servir esa cosa, y si no, al menos avisarte con antelación. Volvemos a la idea que tiene mucha gente de la cerveza en España: Si la cerveza es cerveza y da igual. Ja! (sight!)

    ResponderSuprimir
  8. Cierto, cierto… cuanto más maderoso, foster’s, pijo, murphy’s, céntrico, paulaner, chic y caro es el establecimiento, más probabilidades de que te den gato, y además oxidado, en lugar de liebre.
    La verdad es que si me sirven una San Miguel de un grifo de Estrella Damm, me importa menos, supongo que porque el precio va acorde a la categoría del cambiazo.
    Pivní, oye, ¿y para qué hacen eso los hosteleros de allá? Qué raros son los checos...

    ResponderSuprimir

La polémica es bienvenida; el malrollo, no. Es muy fácil de entender, ¿verdad?