A última hora del jueves, la conversación con una parejita me devolvió un tema tratado aquí hace un tiempo y que hiere tantas sensibilidades tan sensibles y que me ha granjeado tantas enemistades y que ahora parece que casi todo el mundo comparte conmigo. Los lectores, asiduos o no, sabréis seguro a qué me refiero al acabar de leer, si no antes.
La charla con la parejita no ha hecho más que reafirmarme en lo que dije.
La parejita venía a buscar cerveza de/con frutas: cereza, frambuesa, coco… les daba más o menos lo mismo, siempre que supiera a fruta… En principio, esta tipología de cliente no me estimula ni me exige mucho puesto que para elegir una cerveza de frutas no suele pedirse asesoramiento, así que les indiqué dónde las tengo expuestas y seguí a lo mío: colgar chorraditas en feisbuc.
Sin embargo, se las miraban tanto todas, le ponían tantas ganas, rechazaban una y aprobaban otra con tanto entusiasmo, que parecía que todas sus esperanzas estuvieran depositadas en acertar la elección.
Entonces me acerqué (si estoy de buenas, a veces consigo ser amable).
En realidad querían una cerveza no amarga y por eso buscaban entre las de frutas, para mayor seguridad.
-¿Dulce? –he preguntado yo, por ir afinando la búsqueda.
-No, no tiene que ser dulce necesariamente… lo que quiero es que no sea amarga.
-¿Habéis probado las belgas?
-Sí, sí, la Hoegaarden Gran Cru, la Guldenberg… y están bastante bien.
Venían de la cervecería.
-Ah, perfecto –resolví yo y miré hacia la estantería de las belgas.
Justo ese fue el momento en el cual pensé que era una buena ocasión de acercarles a las artesanas nacionales: el puente sería una Popaire.
Nos miraron curiosos, a mí y al pulpo.
-Está muy buena. Es de estilo belga pero quizá no tan dulce como otras, que a veces se pasan un poquito con el azúcar…
Me miraron seducidos, casi conquistados.
-Es artesana –añadí para tomar definitivamente la plaza.
Entonces me miraron recelosos.
Se había roto la magia.
-No, no… artesanas no… -casi disculpantes.
-¿Y eso?
-Es que la cerveza artesana… es que la hemos probado y… -se miran entre ellos, como compartiendo una vergüenza. –Es que hemos probado y... la verdad…
-¿?
-Es que la cerveza artesana no nos gusta -al fin se atrevieron a decir.
"La cerveza artesana no nos gusta."
-Entiendo.
Pero no, no entendía nada; sospechar sí sospechaba.
Esa afirmación es más o menos equivalente a "no me gustan los libros escritos por zurdos" o "no me gustan los libros escritos en viernes"; y tiene muy poco sentido en una tienda de cervezas en alguien que está comprando cerveza y que viene de tomar cerveza, así que decidí indagar.
Estuve un buen rato hablando con ellos.
Hablamos de cubos, de ollas, de garajes… de fábricas muy pequeñas, de fábricas alquiladas… También hablamos de marcas. Cuando averigüé qué cervezas habían probado, todo cobró sentido. Entonces les dije esas cosas que tanto hieren tantas sensibilidades tan sensibles y que me han granjeado tantas enemistades y que ahora parece que opina casi todo el mundo.
Ellos sacaron sus propias conclusiones y yo me reafirmé en mis convicciones.
Se llevaron la Popaire la mar de ilusionados, así que seguro que le darán otra oportunidad a la cerveza artesana y les recuperaremos.
Manifestar una no absoluta complacencia no tiene que entenderse como un ataque absoluto. El blog es mi contribución (fallida o no) a la cultura cervecera. Me parece valiosa porque vivo de la cerveza, le dedico mucho tiempo, hablo con mucha gente y puedo observar desde una posición privilegiada. Nada más. No me creo más inteligente ni sagaz que nadie. www.2d2dspuma.com Si además me compras cerveza, mejor.
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Sé que la respuesta va a ser casi seguro "se dice el pecado, pero no el pecador", pero, ¿podrías decir alguna de esas que han probado y no les ha gustado? Es que mi experiencia es más bien poca, y tener alguna pista a la hora de comprar tampoco iría mal.
ResponderSuprimirY si no, seguro que algún lector se atreve a mojarse sin comprometer a 2d2dspuma. ;-)
En el blog de Hipos Urinatum puedes leer una reseña reciente de uno de esos pecadores; alguno mas debería estar en esa lista!
ResponderSuprimirEn general, soy partidaria de decir el pecado y el pecador: de ese modo la persona justa puede guardarse del pecador. Pero para eso uno tiene que estar muy, muy seguro y no dejar nada a la subjetividad ni a la casualidad.
ResponderSuprimirAdemás, no creo que en este caso sean tan importante los nombres. Lo mejor es que pruebes una y otra y otra y otra, sin perder de vista que las malas son unas pocas, y decidas tú mismo.
La verdad.... no se porque pero a mi me pasa todo lo contrario.
ResponderSuprimirEmpece probando algunas artesanas, y la primera me entusiamó.... La segunda estava buenissima.... y así, una detrás de otra.... ahora resulta que el problema esta en que la primera no me gusta nada la segunda me la bebo con desgana y cada vez me gustan menos.... a excepcción de 3/4 contadas.
Es grave doctor?
Para mí, que no soy médico: cada vez sabes más y te has vuelto un poco más exigente, y las cervezas "de aquí" ya no cubren tus necesidades, a excepción de esas 3/4. A eso podría añadirse el factor suerte: tuviste suerte al principio y no topaste con las santamargaridas del mercado.
ResponderSuprimirDe todos modos, la cosa ha cambiado mucho y no me cansaré de decirlo: ahora se están haciendo cosas muy buenas, y creo que se debe a que empezamos a decir que algunas eran realmente malas.
Oye, ¿cuáles son esas 3 o 4?
Mi inicio con las artesanas catalanas también fue un poco desafortunado. Fue en la ciudad donde vivo (Badalona) allá por mediados de los 90.
ResponderSuprimirEl director del colegio donde estudié EGB aprovechó el local del cole para montar una cervecería/fábrica. Natural Bier se llamaba el sitio. Tenía su gracia que el cole donde tanto había sufrido se convirtiera en una fábrica de cerveza :)))
El caso es que al final iba ahí más por las tapas que por otra cosa, ya que para mí (entonces) aquella cerveza me resultaba insulsa y flooooojaaaaa.
Más tarde el local cambió de manos y malas lenguas decían que ya ni fabricaban… para finalmente cerrar allá por el 2003.
Y ahí acabaron mis aventuras cerveceras, hasta que un día aterricé por casualidad en el local donde trabajaba Steve :)
Así que, bueno, yo también era de la opinión de que "las artesanales bla bla bla", pero es lo que pasa, que somos muy aficionados a generalizar.
Saludos!
Creo que finalmente has dicho el pecador... jejej
ResponderSuprimirMis 3/4 son:
Summer Ale. (la primera vez no me convenció, pero ahora.... me encanta.)
La Norai (senzillamente espectacular) Por cierto, rumores de nueva remesa?
Y Hablando de zulogaarden, soy yo o la última version sang de gossa no estaba tan buena? Supongo que el hacer artesanal es dificil que repetir....
La cova del drac y bleder en general, opino que hacen muy buen trabajo.
Y hace poco prové una 08 bastante amarga y me gusto mucho, tengo que confirmar la primera impresion ya que con una nunca es suficiente.
Ahora estoy en eso, pero veo que voy cambiando de gustos, (a mi me gusta llamarlo evolucionar jejej).
Que te parece, alguna recomendacion?
Ah, y felicidades por el blog, me encanta.
Albert.
Santa Margarina merece su reconocimiento, no es fácil hacer cervezas tan consistentemente malas.
ResponderSuprimirTambién yo puedo contar con los dedos de una mano las artesanas que bebería repetidamente. Probar las pruebo casi todas. Bastantes son las buenas pero pocas me motivan lo suficiente cómo para tomarlas asiduamente. Quizás sea que busco en ellas algo distinto a lo que me comunmente me encuentro. Cuestión de gustos posiblemente.
ResponderSuprimirSin ir más lejos, la que presentasteis el viernes pasado, la Zulogaarden Vibria, pasará a engrosar esa reducida nómina. Una cerveza, bajo mi gusto, muy acertada.