Muy bueno el artículo de Jordi Alonso Monlleví sobre la edición de este año del festival de Mediona, la Sexta Mostra de Cervesa Artesana de Mediona, publicado en el último número de Bar&Beer. De todos modos, sin ánimo de regatearle méritos al cronista, debo decir que es muy difícil, casi imposible, escribir un mal artículo sobre Mediona; tan difícil como sacarle una mala foto a Marilyn o a una Harley.
A colación del artículo, sin entrar en polémicas y sin ánimo de tachadura, sí me gustaría hacer una aclaración para conjurar las confusiones:
Jordi enumera algunos de los 31 expositores de este año. A unos se refiere como “cerveceros” y a otros los llama “marquistas”. La pauta: quien tiene fábrica, cervecero; quien no tiene fábrica, marquista.
Yo contra el vocablo “marquista” en sí no tengo nada, incluso admitiría que tiene una linda fonética si esa fuese la cuestión, pero creo que el uso que Jordi hace de él puede inducir a error al lector ajeno a estos asuntos.
El término “marquista” puede sugerir la mera explotación de una marca. Me explico con un ejemplo en primera persona: yo, que tal vez soy interiorista de formación, que quizá no vea una flor de lúpulo en mi vida y que creo que la malta es un cereal, compro cerveza a hectolitros y la comercializo con mi marca. La cerveza puede estar más o menos buena, esa no es la cosa tratada. Los ejemplos son muchos y todos conocemos alguno. En estos casos, el “marquista” es un mero explotador de una marca
La confusión puede llegar cuando Jordi llama “marquistas” a cerveceros artesanos sin fábrica propia.
Algunos de quienes Jordi llama “marquistas” son cerveceros artesanos de casta y de raza (o no) que elaboran su propia cerveza según su propia receta con sus propias manos y espalda... en instalaciones ajenas. Son ellos quienes eligen y combinan las maltas, los lúpulos y las levaduras y quienes deciden las temperaturas y los tiempos, es decir, son los creadores de la cerveza; pero no se limitan a ser diseñadores de cerveza, también son quienes molturan la malta, cargan los sacos y retiran el bagazo después; quienes mueven las palancas, remueven en los tanques, conectan y desconectan las mangueras, controlan las temperaturas, inoculan la levadura, etcétera, y cruzan los dedos para que todo salga bien.
Por lo que me han contado, Jordi ha trasladado el término "marquista" del sector vinícola (en el que parece que tiene un sentido bien distinto) al cervecero, no lo ha dicho con ninguna intención de ofender ni de confundir a nadie; sin embargo no está de más aclararlo porque en este proceloso mar cervecero ya está todo demasiado turbio.
Existe otro “marquismo” sui generis, a mitad de camino entre el mero "marquista" duro y el mero "cervecero" sin fábrica.
Algunos empresarios optan por comercializar la marca antes de tener sus propias instalaciones operativas para ir abriendo su hueco en el mercado y, durante ese tiempo, son otros quienes hacen su cerveza… a veces a precios astronómicos.
En ocasiones, sobre todo cuando la cerveza la elabora la misma empresa que suministra la maquinaria, esta situación se prolonga durante meses y meses y meses y meses y meses: la maquinaria no llega nunca y cuando llega, llega en mal estado, lo cual conlleva que sigan pasando los meses. Mientras tanto, el pobre marquista, que tiene que hacer frente a los alquileres, a los créditos (solicitados en parte para pagar una maquinaria que no llega en su plazo), a las tasas y a un larguísimo etcétera, se desespera y pierde dinero, pelo, peso, humor, ilusión y ganas, pero no le queda otra que seguir comprando su cerveza hecha por otros a precio de oro líquido. No le queda más remedio que seguir siendo “marquista” indefinidamente pese a que lo que él quisiera es pasar a ser “cervecero”. Pero esa es otra historia y no siempre ocurre así, afortunadamente.
Por otro lado, siguiendo con el artículo, me ha gustado que Jordi refrendara, por casualidad y por sentido común, algunas opiniones expresadas por mí en este blog anteriormente. Como ha pasado el tiempo y nos hemos hecho mayores, sin olvidar que él es más guapo y se explica mejor que yo, estoy segura de que su palabras caerán mejor que las mías, aunque vengan a decir exactamente lo mismo y se hayan dicho casi en los mismos términos: “También se ve un cambio en el consumidor, aumenta el conocimiento y la exigencia, hace un tiempo parecía que todo valía con tal de ser artesanal y local. Ahora ya no, la gente tiene donde elegir y sabe cuándo una cerveza está mala y algunos ya empiezan a decirlo hasta en Internet, lo cual creo que es bueno, ya que de lo contrario se puede llegar a asociar cerveza artesanal con productos defectuosos”.
Jordi, piquito de oro...
Manifestar una no absoluta complacencia no tiene que entenderse como un ataque absoluto. El blog es mi contribución (fallida o no) a la cultura cervecera. Me parece valiosa porque vivo de la cerveza, le dedico mucho tiempo, hablo con mucha gente y puedo observar desde una posición privilegiada. Nada más. No me creo más inteligente ni sagaz que nadie. www.2d2dspuma.com Si además me compras cerveza, mejor.
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Uf, lo malo es que "marquistas" también es el término con el que el exdirector del diario Marca, Eduardo Inda, se refería a sus lectores antes de los sermones sectarios. Me duele ver esta palabra :P
ResponderSuprimirCirilox, qué habilidad tienes para romper la magia...
ResponderSuprimir"la gente tiene donde elegir y sabe cuándo una cerveza está mala"
ResponderSuprimirLa mayoria de la gente que va a Mediona cada año, sabe que le gusta, pero dudo mucho de la capacitación de la gente para definir "mala" cerveza.
Saludos
Alex
Como ciriliox, yo también he pensado en eso cuando he visto el título. Además, Inda también fue elaborado artesanalmente en una fábrica del opus:)
ResponderSuprimirYa veo que has encontrado inspiración...
ResponderSuprimirTres puntualizaciones: En la justificación del término "marquista" por su uso en el vino Jordi no tiene nada que ver, es una argumentación mía. Me parece muy interesante lo que comentas sobre el mix proveedores de maquinaria - fabricantes. Y por último: no hace falta que fotocopies, te envío los pdfs... :)
Y yo sabía que te haría más llevadero el diseño de la carta del bar...
ResponderSuprimir;)
Me gusta más "cervecerías cuco" (Cuckoo)
ResponderSuprimirsolo puntualizar una cosita...
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