martes, 12 de julio de 2011

DOMUS AUREA o LA REVOLUCIÓN DEL LÚPULO

"La Domus Aurea (literalmente, en latín, Casa de Oro) era un grandioso palacio construido por el emperador Nerón en Roma tras el gran incendio del año 64. Ocupaba, según se ha calculado, alrededor de 50 hectáreas entre las colinas del Palatino y el Esquilino.” Pillado de Wikipedia, literalmente.
 
Felicidades al Emperador Fernando Campoy.

El otro día un cliente sentado a la barra me mira y me dice "Oye, ¿qué tal esa cerveza?" y me señala una Domus Aurea destapada que esperaba a ser servida. "Es que la vendéis mucho, ¿verdad? Cada vez que vengo os veo servir un montón de ellas".

Domus Aurea está siendo la “cerveza revelación” de este verano, al menos en mi domus, a pesar del Gran Hándicap, de la Innegable Situación de Desventaja: se elabora en Toledo; y no sólo eso, sino que se identifica y se compromete íntimamente con esa ciudad, “La Ciudad Imperial”, Patrimonio de la Humanidad, la de Carlos I, la del Alcázar, la de las “Tres Culturas”.

Creedme, para mucha gente eso supone un problema.

También hay gente, del mismo tipo pero de diferente signo, para quien que una cerveza sea catalana supone el mismo problema, igual de insalvable; pero como eso ocurre “allá”, no lo vemos.

Para quienes esas cosas no representan un problema, es difícil concebir algo así y pueden creer que exagero. No, no exagero un ápice.

A un punto geométrico le es imposible imaginar qué es un plano, porque existen en dimensiones diferentes.

Vale, sí, es cierto, nunca he hablado con un punto geométrico, pero me lo puedo imaginar.

A lo que íbamos.

El caso es que Domus Aurea, a la cual le falta cuerpo, alcohol y amargor, se está vendiendo profusa y abundantemente, es decir, un huevo. Será porque sencillamente está riquísima, sin complicaciones, y ni le falta lo que le falta ni le sobra lo que le sobra y ha logrado un equilibrio entre carencias y excesos que la hacen perfecta para muchos.
Yo creo que el lúpulo estaba un poco harto de sí mismo, de ir amargando siempre y nada más que eso y nos ha dado pruebas de su potencial con un despliegue comedido pero esplendoroso de notas frutales y florales. Y es que es capaz de eso y de más.

Domus Aurea ha sabido conectar con los paladares inexpertos, sorprendiéndolos con aromas y sabores cuasi tropicales inesperados en una cerveza. (Un conocido me contó que de pequeño tomaba zumo de mango y que había recordado ese detalle bebiendo una Aurea.) Además, a mí me está sirviendo para explicar a la gente qué es el lúpulo, que el lúpulo no es sólo una hierba amarga, amarga y que, pese a que el lúpulo es lo que le confiere el amargor a la cerveza, también puede aportarle otras cosas.

Sin embargo, lo mejor de todo es que está funcionando muy bien entre el público cervecero, cervecero de verdad, del que no mira el precio ni el origen de una cerveza y se deja seducir por lo desconocido sin prejuicios. (El snobismo es una manifestación timorata e hipócrita de los prejuicios, y estos, a su vez, síntomas de paletismo. Toooooooooomaaaaa yaaaaaa…)

Y aunque es sorprendente, es también lógico, porque Domus Aurea da tregua a unos paladares muy castigados y resabidos. El público cervecero, que se rindió incondicional a la resina, a los Alpha-ácidos, a los IBU’s, ha encontrado en Domus Aurea un remanso de paz para sus papilas desolladas sin renunciar al lúpulo. Y es que a veces no “ve de gust” que se te arrugue hasta el cogote con un extracto resinero amarguísimo de 10 grados y lo que te apetece es una cerveza agradable, fresca, delicada y sencillamente rica. Y así podríamos calificar esta cerveza.

Fernando, la has clavao. Además, te doy la razón: el otro día me reencontré con la Summa y no es la misma.

13 comentarios:

  1. Por Madrid me pasa lo que comentas, dices que la cerveza es catalana y hay a quien le entran temblores y picores por todo el cuerpo, je je. Aunque al que realmente le gusta la cerveza, le da igual de donde venga siempre que este buena.

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  2. No la he probado todavía, va a caer en la próxima visita. Yo lo más parecido a la descripción que he probado es la Sierra Nevada Pale Ale, y no creo ni que se parezcan :)

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  3. Pues sí, lo cierto es que Fernando ha dado en la diana con la receta de su Aurea. La mezcla, cantidad y el punto de adición de los lúpulos son ideales para que el equilibrio de la cerveza no se rompa en sabor, aroma y amargor. Ha conseguido una IPA que se puede beber por pares (o tríos) sin que el gaznate se te quede como un estropajo Nanas. El aroma me recuerda a algunos vinos blancos que se elaboran inoculando levaduras que dan notas tropicales (piña, mango, melón...)

    Y por cierto, hablando de la Summa, el otro día la probé de barril en la Feria de L'Europe en Madrid y me sorprendió muy gratamente.

    Lo mismo da que una cerveza se elabore en "ciudades imperiales" o en "nacionalidades históricas". Lo importante es que el panorama cervecero salga ganando, que es lo que todos queremos.

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  4. Una cerveza bien rica, aunque te has olvidado de mencionar otro defectillo; para mi, tiene una excesiva carbonatación. En Mediona hablamos del tema con Fernando y me dijo que es como la quiere hacer, así q nada más a decir, si es lo que busca, perfecto.

    Por lo demás, completamente de acuerdo. Un diez por lo sorprendente de la propuesta y por los aportes aromáticos que da.

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  5. A mi la Domus Aurea me sorprendió muchisimo cuando la probé en vuestra cervecería.
    Es la cerveza perfecta para los dias de calor. Refrescante.Muy bien hecha. Con el cuerpo ideal y un sabor a lúpulo equilibrado y estupendo.
    Ese toque tropical moooolaaaa (Nelson?)
    Yo simplemente, creo que mas que una IPA, la denominaría American Pale Ale, que lo considero mas aproximado.
    Y como dice cirilox, a mi se me parece mas a una Sierra Nevada Pale Ale, y con una calidad para poderse codear con ella.
    Sinceramente, de lo mejor que he probado a nivel nacional.
    Enhorabuena a Fernando!

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  6. Pues yo no la he probado, ¿o si? Es que pierdo la cuenta.
    Pero lo de las notas tropicales me sulibella. Y ¿Eso lo provoca la levadura? Yo pensaba que seria el lúpulo (Citra concretamente)
    En fin, si mi subsconciente catalan no me lo impide y me hace cambiar a Guineu o Agullons en el último momento... las pongo en la lista de la compra
    Salut

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  7. Cierto, su carbonatación es algo excesiva. Yo la sirvo y la dejo "desbravarse" un poco en el vaso.
    Y de barril está tremenda.

    Estoy totalmente de acuerdo contigo, Anónimo.
    Añado que cuando hablo con Fernando o David (de La Cibeles) no tengo la impresión de hablar con alguien distinto o alejado de mí, sino justo al contrario.

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  8. Que caray, la cerveza que es buena, es buena, venga de donde venga... Y cuanto más buena sea y a más gente le guste, mejor para todos.

    Y si está consiguiendo abrir via entre el consumidor medio de pilseners locales, pues tanto mejor, que esta mañana, en la pausa del cursillo, me he desesperado intentando argumentar a unos compañeros (partidarios de no ir más allá de la pilsener helada y muy amarga) de que hay otros mundos pero están en este... *sigh*

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  9. Gran cerveza, sobretodo de Barril, la de Mediona estaba de escándalo. Cierto es el tema de la levadura, la Aurea en nariz es una mezcla (recuerda) a un verdejo tropical casi albariño. Lo del carbónico no lo recuerdo exagerado. Un buen (y natural) carbónico ayuda a potenciar la frescura en boca de cualquier bebida. Han acertado en la receta, han marcado un camino a seguir, y para mi gusto está mucho más rica (la Aurea de Barril) que la Sierra Nevada, pero para gustos..... SalUT!

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  10. Yo le digo a Fernan que su IPA va a meter un pelotazo en el próximo BeerStar en Alemania (prefiere no creérselo). Tiene sus pequeños detalles mejorables pero el balanceo de sabores hace que sea un PELOTAZO de aromas sin que te rompa el paladar al tenerla en boca.
    La IPA de Sierra Nevada es espectacular por su concepción en botella, desarrollo en nariz y boca, y sus matices de color, pero NO TIENE ese bombazo que ha metido Fernan en la botella.
    Salud!,
    Pd. donde esté una Agullons que se quiten muchas Belgas... ;-)

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  11. Enlace a una foto de Fernando Campoy durante la Copa del Mundo de Cerveza (WBC) en Chicago en abril del 2010 catando toda la ristra de la Two Brothers Brewery.

    Es pocos segundos antes de decidir desarrollar una cerveza estilo americano pero adaptada a los gustos toledanos.

    Pienso que ha acertado con la receta plenamente y no me extranaria que tuviera exito en el proximo campeonato europeo EBS.

    http://4.bp.blogspot.com/_e-T5TAUbD9U/S81HTPpYDmI/AAAAAAAAACo/6SEN3cCWaVc/s1600/nikon+20-4-2010+065.JPG

    Salud !

    BdM

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  12. Grande Fernando y grande la Aurea que hace honor a su nombre. Nosotros también la preferimos con menos gas pero por lo demás es perfecta y absolutamente sorprendente. Se empieza a ver que en España se están haciendo algunas cosas muy buenas y muy nuevas y ¿que más da de donde vengan? Hay gente que no toma cervezas etiquetadas en catalá o de Toledo y que alucina con las danesas... extraña paradoja tan de nuestro país en el que todo lo que viene de fuera nos parece mejor. Ante este mal nosotros recomendaríamos viajar más y probar más, merece la pena

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  13. Leer también ayuda, aunque no te guste la cerveza.
    Estoy contigo, Yria.

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La polémica es bienvenida; el malrollo, no. Es muy fácil de entender, ¿verdad?